La temporada de competencias ya estaba teniendo sus últimas mangas, pero para poder cruzar la línea de meta y colgar el casco por el resto del año, se debía competir en la calurosa Santa Marta.

Ese año, había estado lleno de pódiums a nivel nacional y competir en la perla del Caribe, sería cerrar con broche de oro un 2018 con muchas satisfacciones. Desafortunadamente, una caída en un peralte se presentó, el manguito rotador fue la parte más afectada y a partir de ahí, comenzó una de las facetas más difíciles en la carrera de Valeria.

“La lesión se dio en octubre y en febrero me operaron, porque después del momento de la caída no sabían que era lo que tenía exactamente en el hombro. Durante ese tiempo estuve haciendo terapia con BFI 10, pero solo fue hasta que el Dr. Uribe me autorizó la resonancia, que me di cuenta de lo que tenía. Incluso yo montaba, no con la misma capacidad, pero lo hacía”, narró Valeria.

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El 20 de febrero del 2019, fecha que lleva tatuada en su memoria, fue intervenida quirúrgicamente. Luego de la operación, pasó un mes en completo reposo. Cuando el calendario marcó los 30 días, Caroline y Eliana se convirtieron en dos de las personas que más visitaría, pues con ellas realizó toda la etapa de la terapia.

Por más de cinco meses, la pista la divisó a lo lejos y el rodillo era el único objeto que le permitía emular la sensación de estar en un entrenamiento o viviendo una competencia. Los miedos también se hacían presentes y las preguntas de si se está en el deporte indicado también. Afortunadamente, cuando llegó el aval médico para estar en una carrera, la salida del partidor ayudó a disipar temores y dudas.

“Yo volví a la pista y volví a una carrera y aún me dolía el hombro, pero me sentí muy bien. A los ocho días corrí en el Gran Nacional y quedé segunda y me sentí tan bien física y mentalmente, que fue como si nada hubiese pasado, como si nada hubiese cambiado”, recordó Ríos.

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Por tiempos, no pudo asistir al Mundial de Zolder, pero empezó a participar en todas las competencias tanto departamentales, como nacionales, sumando algunos trofeos a su estantería, despidiendo así el 2019.

En el 2020, solo estuvo en dos carreras, debido a la cuarentena. Desde su hogar, no ha dejado de entrenar e incluso le ha servido para volverse a enfocar en sus objetivos.

“Me siento muy bien, incluso mejor a cuando estaban las pistas abiertas. Siento que ahora tengo muchos objetivos y no por obligación o responsabilidad con alguien más, sino por lograr las cosas que quiero, que es correr y ganar. La cuarentena me ha servido para tomar más responsabilidad y fortalecerme mentalmente”, finalizó Valeria.

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